La Cueva del Puerto en Calasparra, fue descubierta en 1966 a partir de un estrecho pasadizo que enlazó con una extensa red de galerías y grandes salas que superan los 4.720m (ver ficha).

La edad de la cueva se estima que es de unos 15 millones de años cuando empieza a formarse, durante este tiempo, las aguas templadas profundas ricas en ácido sulfúrico y gas carbónico se elevaron bajo la montaña, una vez que el agua encuentra el lecho de roca caliza, empieza a disolver está creando una sucesión de morfologías singulares, cúpulas, toberas, canales en techos, características típicas de las cuevas hipogénicas.

Primeros exploradores de la Cueva del Puerto en Calasparra
Primeros exploradores de la Cueva del Puerto en Calasparra

Las cuevas hidrotermales son uno de los principales tipos genéticos de cuevas, un subtipo de cuevas hipogénicas, cuyo origen está relacionado con procesos profundos (la fuente de acidez y recarga de la formación de roca soluble proviene de la profundidad), al contrario de las cuevas más comúnmente encontradas cuyo origen está conectado a procesos relacionados con la superficie, epigénicas.

Las cuevas hidrotermales están formadas por aguas termales que generalmente tienen concentraciones de CO2 más altas y disuelven el lecho rocoso de carbonato a medida que se enfrían a lo largo de su trayectoria de flujo ascendente debido a la relación inversa de la solubilidad de la calcita y la temperatura.

Cuando la masa de agua bajó, se da la oportunidad de que el agua de lluvia caída en la superficie entre por las fisuras en el interior recién creado, dando comienzo al desarrollo de muchas de las formaciones que se pueden contemplar actualmente.

Se abre al público en el año 1995 y después de varias remodelaciones en el año 2014 se reabre de nuevo con un recorrido habilitado para las visitas de 700 m de galerías. Y en 2022 es de nuevo puesta en valor bajo un proyecto del Ayuntamiento de Calasparra y las empresas especializadas Tecminsa y Qalat.

En la cueva también es posible realizar un recorrido deportivo para los más atrevidos por las estrechas galerías y rampas que recorrieron los descubridores. La visita se realiza acompañada de guías especializados de la cueva.

La Cueva del Puerto está considerada como un ejemplo mundial de cavidad hipogénica por la multitud de morfologías de origen hipogénico.